Archivo de Junio 2007

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El Arzobispo califica la pancarta de Muthiko Alaiak de «ultraje»

Junio 29, 2007

Por Nabarreria.com

Solicita que las autoridades «con la ley en la mano, defiendan los derechos de los católicos»

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El Arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, ha remitido una carta al presidente de la Federación de Peñas en relación a las caricatura que de él han hecho diversas peñas en las pancartas sanfermineras de este año. En concreto, denuncia la que ha realizado Muthiko Alaiak y en la que «se presenta un Jesucristo que saluda brazo en alto». En la carta, lo califica de «caricatura blasfema» e insta a las autoridades a que, «con la ley en la mano, defiendan los derechos de los católicos».

Según Sebastián «esto no es tolerable en una sociedad justa ni en un un Estado de derecho». Por ello, quiere que las autoridades «garanticen el respeto que los signos cristianos se merecen» y que la Comisión de peñas «trate de evitar que esa caricatura blasfema salga a la calle» con lo que, según el Arzobispo, «quedaremos todos mejor y viviremos las fiestas más a gusto».

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“El kalimotxo de mamá”, la canción para bailar y sudar en Sanfermin 2007

Junio 4, 2007

Por Kukuxumusu (sanfermin.com)

Kukuxumusu presenta “el kalimotxo de mamá”, una canción con la que la Fábrica de dibujos pretende  que este verano todos los seguidores de la marca se diviertan las 24 horas del día a ritmo de tinto peleón y refresco de cola. Como si del propio kalimotxo se tratara, la mezcla incluye al impredicible Mikel Urmeneta, al polifacético Pablo Carbonell, compositor e intérprete del tema, y, para completar, al cineasta Juanma Bajo Ulloa, encargado del guión y la dirección del videoclip que va incluido en el single. “El Kalimotxo de mamá” es una canción para la fiesta, con mucho ritmo, concebida únicamente para la diversión y la juerga y especialmente destinada a las fiestas de verano, empezando por las más universales y multitudinarias, las de Sanfermin. Desde que Urmeneta se la escuchó en pleno proceso de creación a Carbonell, supo que era un tema ideal para reflejar el espíritu de kukuxumusu. “El kalimotxo de mamá” se unirá, de esta forma, al listado de acciones que la marca ha desarrollado desde 1989 para invitar a la diversión a todos sus seguidores.

Por y para darnos el gustazo

Una madrugada, divisando la Concha de San Sebastián desde la privilegiada atalaya de la casa de Peio Ruiz Cabestany, y tras una noche de dibujos, agarré la guitarra y le susurré al insomne Mikel Urmeneta un boceto de cuatro acordes de “El kalimotxo de mamá”. Atónito, dijo: ‘esto es, esto es, quiero grabarla. No sé para qué ni por qué pero quiero grabarla’. Y ahí empezó todo. Acabé la canción, la arreglé con mis amigos (Pájaro Juárez, guitarras y bajo; Guillermo Piccolini, piano, teclas, pandereta, arreglos de metal y cuerda; y Guillermo MacGill, a la la batería), 18 chulos contrató un estudio, y ya de paso y a todo correr, grabó otra versión más nocturna y espiritual, y a falta de coristas me grabó una docena de pistas de mí mismo cambiando las voces. Y entonces, desde Kukuxumusu plantearon: ¿y si hacemos un videoclip? Y Juanma Bajo Ulloa de director, ¡por todo lo alto!, y todo el mundo trabajando tras la idea y con la misma filosófia: sin saber ni por qué ni para qué. Ahora, visto el resultado, ya lo sabemos. Por y para darnos el gustazo.

Pablo Carbonell

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El compromiso político del cristiano está en la izquierda

Junio 4, 2007

Benjamín Forcano

El compromiso político del cristiano está en la izquierda. En otros momentos, esta frase hubiera levantado polvareda. Hoy, la sigue levantando, pero menos. Las cosas han cambiado. Se puede ser cristiano sin renegar del socialismo y se puede ser de derechas a sabiendas de rebajar el cristianismo. Si antes la herejía era “cristianos por el socialismo”, hoy es “cristianos por el capitalismo”. Ha muerto, es cierto, el socialismo real ¿Entonces? “Viva el socialismo utópico”, escribe el obispo Casaldáliga.

Ser de derechas es ser reaccionario, egoísta, con ética disyuntiva’ “Yo o el Otro”. Por contra, ser de izquierdas es luchar contra la desigualdad, armonizar el bien particular con el bien común, combatir la marginación, constituir en causa propia la dignidad y derechos humanos, buscar la propia realización desde una ética conjuntiva “Yo y el Otro”.

Cierto clima actual admite que se puede ser cristiano, pero sin traspasar la intimidad, es decir, como una vivencia subjetiva de ilusión, neurosis, alienación o proyección irreal. La talla humana, desde un cierto horizonte de la cultura moderna, se la considera desmerecida si se la cobija bajo la sombra de la religión. La religión saca del mundo real, desnaturaliza e incapacita para la transformación social. Progreso y libertad, derechos humanos y tolerancia, ciencia y modernidad, revolución y democracia, son incompatibles con la fe. Esta nos exilia de la historia, de la sociedad, de la razón y de la realización humana.

Venir, por tanto, ahora a reivindicar la izquierda como lugar propio del cristiano, no deja de ser una ingenuidad.

Está claro que todo esto es como tocar un clavo ardiente. Es un hecho que el cristianismo histórico se ha prostituido, registrando en su haber abusos de poder, machismos, antimodernidad, negación de derechos humanos. Pero, también es un hecho que el cristianismo originario ha sido en la historia fuente de inspiración y espoleta de revoluciones, de defensa de la dignidad humana, de entrega amorosa hasta el límite por los últimos de la sociedad, de resistencia hasta el martirio contra abusos del poder y de particularismos idolatrados.

Se trata, por tanto, de discernir de qué cristianismo o socialismo hablamos. Y veremos que no siempre hay concordancia automática entre teoría y praxis y que es posible aquello de que ¡Una mala realización no invalida un buen proyecto!

El socialismo, en su proyecto, es más ético y consonante con el cristianismo que el capitalismo. La diferencia es básica: el socialismo apuesta por la igualdad, va de menos justicia y libertad a más justicia y libertad, de lo establecido a lo utópico, de la discriminación a la identidad humana universal. El capitalismo lleva en su entraña otra filosofía y otros objetivos.

Si hablamos del cristianismo originario, en el origen está Jesús de Nazaret. El no fue un quietista, ni un maestro académico, ni un guerrillero zelote. Fue un profeta, un revolucionario, que habló de un Dios nuevo, de una humanidad sin fronteras, de unas relaciones fraternas, libres de orgullo, tiranía e hipocresía, de una religiosidad inseparable de la justicia y del amor, de una utopía (reino de Dios) donde los primeros son los últimos y los últimos los primeros. Esta “demasía” llevó al poder -sinagoga e imperio- a exterminarlo, por blasfemo y subversivo.

Esa es la vertiente pública del mensaje del Nazareno, prendida como chispa en la hoguera de la historia, que puede calcinar alianzas, mercados, globalizaciones, totalitarismos. Si la pasión de Jesús se convierte en pasión de los cristianos, y esa pasión pasa por la justicia, perseguida desde los últimos, queda encendido el motor para una renovación de la izquierda y una refundación del socialismo. Hoy la economía está sin alma, la política con apenas ciudadanía. ¿De dónde recabar fuentes para levantar un nuevo sujeto humano?

Esa es la cuestión. La hegemonía de la cultura burguesa hace imposible una nueva sociedad, más democrática, igualitaria y fraterna. O creamos un nuevo sujeto posburgués, o continuaremos con unas democracias formales, sin alma. El alma es lo que la economía, la tecnocracia o la planificación neoliberal no busca o trastueca en una suerte de antiutopía. “La posmodernidad niega la radica¬lidad espiritual, el compromiso, la espiritualidad, la utopía; sustituye la ética por la estética, lo utópico por lo agradable; ignora a los pobres y deja de lado a la justicia; renuncia a los grandes ‘relatos’; es narcisista: dicen incluso que hemos pasado de Prometeo a Narciso”, escribe el obispo Casaldáliga.

Es necesaria la política y la economía, los programas y las leyes, los presupuestos y las estrategias, pero si no hay mística, si no hay valores, si no hay pasión en torno a un proyecto de justicia, solidaridad y paz, la vida pública será el meandro oscuro donde actuará el sujeto burgués, neurotizado por su complejo de individualismo posesivo. La democracia no viene de arriba, por arte de magia política, organizativa o institucional. La democracia la funda y se funda en la persona, llamada a ser protagonista y artífice del quehacer histórico, y no marioneta. Pero, ese quehacer no se improvisa. Es la tarea, lenta y ardua, de una cultura nueva, única capaz de crear el sujeto apto para la nueva izquierda. Y es, en esa área, donde el cristianismo puede desempeñar una labor ingente de reactivación y fecundación del socialismo.

Desde esta perspectiva, me atrevo a concluir (haciendo mía la tesis del profesor Rafael Díaz Salazar en su libro La Izquierda y el Cristianismo): ” El socialismo sigue siendo la perspectiva política y económica que mejor puede asegurar a resolver los problemas sociales”.

- Benjamín Forcano es Sacerdote y teólogo.

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La opinión de Gabilondo

Junio 2, 2007

por Joseba Santamaria

La otra opinión sobre Navarra, la de Iñaki Gabilondo: editorial del jueves en Cuatro . “Se da por supuesto que la política respira cinismo y falsedad. Ya es triste que se dé por supuesto pero, si no podemos evitarlo, al menos vamos a denunciarlo. Lo de Navarra es un escándalo. Rajoy ofrece un pacto a Zapatero y todos aguardamos la respuesta pero, ¿es que la oferta nos ha parecido normal? ¿Cómo podemos dar por válida la oferta sin enfrentar a Rajoy consigo mismo, y al PP con sus palabras? No es un caso de insultos y disculpas, como dice Zapatero, es mucho más, se trata de saber si lo que Rajoy ha estado diciendo durante tres años -y se pudiera añadir, lo que ha repetido Sanz al compás dictado por Rajoy, apunto yo- lo creía o no. Si las declaraciones, las manifestaciones en la calle, las dramáticas concentraciones plagadas de banderas de España, las interpelaciones parlamentarias, con tonos de tragedia inminente, iban en serio o eran pura filfa electoral, porque todo el tremendismo antizapateril se justificaba diciendo que el presidente estaba entregando Navarra a ETA una y otra vez. Tan profunda parecía esa convicción, ilustrada por los suyos con constantes gritos de Zapatero traidor , que cuando el presidente salía a la palestra y lo negaba, Rajoy afirmaba: “No le creo, no le creo”. Pues bien, ahora Rajoy le ofrece un pacto. Un pacto, dice el líder del PP, entre los dos partidos que defienden la españolidad de Navarra y la oferta nos parece normal. A esto, los políticos lo llaman tener cintura, nosotros lo llamamos cinismo y falsedad. Los suyos aseguran que Rajoy es un hombre de palabra, en efecto, y de más de una… a elegir”. Pues eso.